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sábado, 8 de marzo de 2025

Yo, mentira (Silvia Hidalgo)

Buenos días blogueros,

El 19 de febrero, dentro de las actividades programadas por la Biblioteca de Culturas Contemporáneas de Estepona, se celebró un taller a cargo de la escritora Silvia Hidalgo a la que asistí. Antes de comenzar con el taller propiamente dicho nos estuvo hablando de su trayectoria como escritora y nos leyó el primer capítulo de este, su segundo libro. Me pareció original su forma de narrar la historia y me dejó tan buen sabor de boca que me acompañó a mi casa. Y hoy os doy mis impresiones.

Portada del libro Yo, mentira de la escritora sevillana Silvia Hidalgo

SINOPSIS de Yo, mentira

"¿Quién lleva una sola vida? Me pregunto si llevar una doble vida o vivir por encima de nuestras posibilidades no son las únicas opciones dignas para nosotros, los mediocres". 

La narradora de Yo, mentira es una mujer que ronda los cuarenta, está casada con el Escritor, es madre de un niño pequeño y empleada en el departamento financiero de una empresa. Pero estas definiciones están vacías; ella no sabe quién es o, peor, si es alguien. Una vez se sintió auténtica, pero eso fue hace muchos años, cuando era cajera en un supermercado. En el presente, su sensación de desengaño y de vacío se han vuelto asfixiantes, y las dudas la persiguen del parque al coche, de la oficina a casa. La necesidad brutal de ser otra la lleva a romper su burbuja y estropearlo todo. Ya habrá tiempo después para recoger lo que se salve. 

Narrada en una primera persona que destila honestidad, esta novela se adentra con perspicacia en los claroscuros de la intimidad de una mujer. Silvia Hidalgo abraza la ironía y el sarcasmo para interpelarnos acerca del fracaso, el engaño, la pareja, el deseo y el cuerpo. 


AUTORA de Yo, mentira

Imagen de Silvia Hidalgo, escritora sevillana y autora del libro Yo, mentira
Foto sacada de: https://www.ahoragranada.com/


Silvia Hidalgo nace y vive en Sevilla. Es autora de Dejarse flequillo (Amor de madre, 2016), su primera novela, y ha participado en varias antologías de relatos como Folloneras, She was so bad  o Cuadernos de Medusa. Yo, mentira es su segunda novela.


OPINIÓN de Yo, mentira

Publicada por la Editorial Tránsito en 2021, Yo, mentira es una novela corta que nos hace reflexionar sobre el estado actual de nuestras vidas a través de una protagonista que podría ser cualquier mujer. Por eso no tiene nombre. En realidad, ningún personaje lo tiene porque la importancia no radica en una persona concreta. Como bien dice la autora, este libro es una "autoficción colectiva" basado en la suma de múltiples historias y experiencias.

A lo largo de sus 43 capítulos y 172 páginas constataremos algo que ya tenemos presente en nuestro día a día pero que olvidamos continuamente porque los quehaceres diarios no nos dejan tiempo para pensar en otra cosa. Y es que no hay nada más mortífero que la rutina. Nuestra protagonista está sumida en una de la que quiere escapar a toda costa. 

Escrito de forma sencilla y ágil, con capítulos cortos y oraciones también breves, Silvia Hidalgo nos va plasmando pequeñas escenas cotidianas de la vida de nuestra protagonista. Su vida, narrada en primera persona, parece una vida feliz, una vida que cualquiera anhelaría. Está casada con El escritor, un chico que además de escribir da clases en la universidad. Una persona con la que es feliz , con la que no discute, con la que comparte cosas y con la que convive en paz y armonía. 

Su familia se complementa con un hijo pequeño, que está a punto de cumplir seis años, y que es un torbellino. Le gusta jugar en el parque con sus coches y ser un poco cafre como, por ejemplo, destruir cosas, meterse con otros niños, etc. No es un chico tranquilo de los que deja a su madre leer mientras él juega en el parque. 

Entre los tres hay amor, hay complicidad, hay risas, momentos de relax, de ocio y de tranquilidad. Aparentemente, esa vida que nos muestra nuestra protagonista a través de su relato parece perfecta. 

Me extraña que mi vida apenas cambie y que sin embargo mi estado de ánimo siga el patrón lunático de las mareas, por eso no debo tener razón alguna cuando estoy triste y menos aún cuando me siento feliz.


Pero ella no lo siente así. Da la sensación de que no está a gusto con lo que tiene y con cómo transcurre su vida diaria. Siente una carga muy grande que le hace pensar que debe ser mejor madre, mejor esposa, mejor en su empresa, mejor ama de casa, mejor en todo aquello que emprenda. No sabe exactamente qué le disgusta ni qué quiere cambiar. No sabe realmente ni quién es ella misma. Pero sí tiene claro que quiere salir de ese círculo vicioso en el que se ha convertido su día a día. Intenta hacer algo arriesgado, algo diferente, algo prohibido, aunque tampoco sabe muy bien por qué. Y, finalmente, tienta a la suerte.

Silvia Hidalgo, nos narra una historia en la que la culpa es el principal motivo por el que todo se mueve: la culpa a no ser suficiente, la culpa de pensar que debes ser mejor de lo que eres y que debes dar más de lo que das, la culpa de pensar que el tiempo de ocio está mal porque debes invertirlo en tus seres queridos y no en ti misma. Nadie lo dice pero nuestra protagonista se lo repite mentalmente una y otra vez como si fuera un mantra. 

Por eso, las páginas de esta novela destilan su inseguridad, su baja autoestima y la necesidad de obtener algo diferente del mundo exterior que le suba la percepción que tiene de sí misma, que le digan que la quieren, que le hagan sentir especial. Quiere dejar de ser algo genérico "la madre de...", "la esposa de ...", "la contable de la empresa", etc. Quiere descubrir qué se está perdiendo y disfrutar de la vida que le queda por delante y de todo aquello que ha dejado atrás o sin descubrir.

Nada ha cambiado. He fracasado. Sigo siendo yo. [...] Quiero que diga por mí que no soy lo que esperaban, que me señale como mala esposa, como perdida, indecente, desleal y mala madre; una marca que diga que soy una bruja; una letra escarlata que dé miedo, que dé envidia y que dé asco a todos, a todos lo que todo lo saben, a los rectos, a los intachables, sobre todo a esos.


Yo, mentira es una novela intimista, realista y cercana. Su historia hace que acompañemos a la protagonista a salir de ese estado de tiniebla en el que se halla, a encontrarse consigo misma y a redescubrirse.

En resumen, Yo, mentira es una profunda reflexión sobre nuestro día a día. Sobre esa cara que ocultamos a todo el mundo incluidos nosotros mismos. Una historia que nos hace cuestionarnos si nuestras vidas son como quisiésemos que fueran, que nos hace especular sobre lo que cambiaríamos para que dejen de ser nuestras vidas, darle ese toque de color que creemos que le falta y dotar de un sentido completo a aquello a lo que en estos momentos no se lo encontramos.


De camino a casa no hay punzada en el estómago, pero la pregunta está en cada anuncio, en cada semáforo. ¿Por qué? Al escritor le contestaría que lo hago porque yo no sé escribir, no tengo personajes que vivan por mí; a mi niño le respondería que no recuerdo cómo se juega, que ya no sé fingir ser un policía o un superhéroe y que ser solo una misma a veces es muy poco; a Pantera le contaría que no pertenezco a ninguna lucha que me haga útil. Todas las respuestas serían verdad y un poco mentira, como todas las palabras, porque lo único en lo que pienso cuando me pregunto por qué es en sus zapatillas verdes bailando bajo la mesa.


Calificación:


domingo, 19 de abril de 2020

La caída de los gigantes (Ken Follett)

Buenos días blogueros,

Hace mucho tiempo que tengo la trilogía "The century" en mi poder pero, como cada tomo tiene un grosor considerable, no me atrevía nunca a llevármelos al trabajo por el dolor de brazos y espalda que eso podía conllevar. Así que ahora que estamos confinados sin poder salir de casa he decidido dejar a un lado los libros más finitos y centrarme en estos tres libros.


Hoy os quiero hablar del primero de ellos: La caída de los gigantes.






SINOPSIS:


"Esta es la historia de mis abuelos y de los vuestros, de nuestros padres y de nuestras propias vidas. De alguna forma es la historia de todos nosotros."

Tras el éxito de Los pilares de la tierra y Un mundo sin fin, Ken Follett presenta esta gran novela épica que narra la historia de cinco familias durante los años turbulentos de la Primera Guerra Mundial y la Revolución rusa y la lucha de hombres y mujeres por sus derechos.

La historia empieza en 1911, el día de la coronación del Rey Jorge V en la Abadía de Westminster. El destino de los Williams, una familia minera de Gales, está unido por el amor y la enemistad al de los Fitzherbert, aristócratas y propietarios de las minas. Lady Maud Fitzherbert se enamorará de Walter von Ulrich, un joven espía en la embajada alemana en Londres. Sus vidas se entrelazarán con la de un asesor progresista del presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson, y la de dos hermanos rusos a los que la guerra y la revolución les ha arrebatado su sueño de buscar fortuna en América.

Desde Washington hasta San Petersburgo, desde la inmundicia y los peligros de las minas de carbón hasta los candelabros lujosos de los palacios de la aristocracia, pasando por los pasillos de la Casa Blanca y el Parlamento de Westminster, Ken Follett nos ofrece, en su novela más ambiciosa, un esmerado retrato de una época y de las pasiones que espolearon la vida de sus personajes.


Información de la trilogía:

La trilogía The Century combina la dimensión épica y el drama humano, sello distintivo en las obras de Ken Follett, a una escala nunca antes concebida, ni siquiera por él. 

Con la misma habilidad que en sus novelas ambientadas en la Edad Media, en The Century el autor sigue los destinos entrelazados de tres generaciones de cinco familias: una galesa, una inglesa, una rusa, una alemana y otra estadounidense.

La primera novela, La caída de los gigantes, está enmarcada en los cruciales acontecimientos de la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa. La siguiente se centra en la Segunda Guerra Mundial y la tercera, en la Guerra Fría.

The Century narra en esencia el siglo XX y permite contemplar en primera persona una de las épocas posiblemente más convulsas, violentas y determinantes de nuestra historia.


SU AUTOR:


Imagen sacada de: https://blog.rtve.es/

Nacido en Cardiff en 1949, Ken Follett estudió Filosofía en el University College de Londres, y trabajó como periodista en el South Wales Echo y en el Evening News. Tras publicar algunas obras con seudónimo, en 1978 obtuvo un enorme éxito con La isla de las tormentas, novela galardonada con el premio Edgar y adaptada al cine con el título El ojo de la aguja. Pero si hay una obra clave en la trayectoria de literaria de Ken Follett es sin duda Los pilares de la Tierra: aparecida en 1989, se ha convertido en uno de los mayores fenómenos editoriales de los últimos años, y en 2007 propició una esperadísima secuela, Un mundo sin fin, convertida en un inmediato éxito de ventas. Ken Follett está casado con Barbara Follett, representante parlamentaria del Partido Laborista, con quién vive en Stevenage, al norte de Londres. Para relajarse toca la guitarra con una banda llamada Damn Right I Got the Blues.



OPINIÓN:

Leí por primera vez y en muy poco tiempo, la novela La caída de los gigantes, en el año 2010, momento en el que se publicó este libro de 1017 páginas y me quedé con las ganas de seguir con la continuación. Se sabía que era una trilogía pero aún no estaban escritas ni la segunda ni la tercera parte. Por ello, decidí esperar a que estuviera la trilogía completa para leerla. Desde entonces han pasado los años y nunca le he dedicado tiempo suficiente para retomar la lectura. Es un libro bastante gordo para ir con él todos los días a la oficina, así que con la situación de confinamiento que estamos viviendo he decidido que es el momento idóneo para leer la trilogía sin tener que acarrear el libro todos los días y pudiendo dedicarle ahora todo el tiempo del que dispongo.

La caída de los gigantes de Ken Follett nos cuenta la historia de cinco familias procedentes de cinco países diferentes: Rusia, Estados Unidos, Inglaterra, Alemania y Gales. Este libro está estructurado en tres partes y dividido en prólogo y 42 capítulos. Para hacer un seguimiento correcto de los personajes, dada su magnitud, al principio del libro tenemos una relación de los miembros de cada familia ordenadas por su nacionalidad, con el nombre y una pequeña descripción de quiénes son o a qué se dedican. Aunque si os soy sincera no haría falta, ya que la historia nos va presentando poco a poco a todos los personajes de manera que es imposible olvidarlos o confundirlos.

En el libro se nos cuenta, a través de un narrador omnisciente, cómo transcurre la vida de todos ellos teniendo como telón de fondo varios acontecimientos importantes del siglo XX, como pueden ser la Primera Guerra Mundial, la lucha por conseguir el voto femenino y los derechos de los trabajadores entre otros. La historia da comienzo el 22 de junio de 1911, día en el que Billy Williams cumplía 13 años y bajaba por primera vez a trabajar a la mina en Gales, mientras el rey Jorge V era coronado en Londres.



Muchos sabréis que no me gustan las novelas históricas y puede que os sorprenda que este libro me haya encantado. Y es que la razón es bien sencilla. Esta novela no es propiamente histórica sino que nos narra la vida de estas cinco familias ambientada en la Primera Guerra Mundial, un tiempo difícil que les ha tocado vivir. Ken Follett comienza la narración a partir de mediados del año 1911, para presentarnos a todos los personajes y ponernos en situación, pasando después por el inicio de la Gran Guerra en 1914, continuando por el final de la misma en 1918 y terminando con la historia de sus protagonistas en 1919.

Es un libro en el que se incluyen tanto personajes ficticios como reales y que esconde en su interior un enorme y magnífico trabajo de documentación previo a su escritura. Tal y como nos indica el propio autor al final del libro, las conversaciones que tienen los personajes reales que aparecen en La caída de los gigantes o bien son reales, es decir que se han pronunciado en la vida real, o bien era muy factible que hubiesen sido pronunciadas.

Algo que me maravilla es la capacidad que tiene el autor de posicionarse neutral en cuanto a los motivos que originaron el estallido de la Primera Guerra Mundial, así como de la culpabilidad o inocencia de los países integrantes. Ken Follett nos habla desde la perspectiva de las cinco familias mostrando todos los puntos de vista de cada uno de ellos sobre el inicio de la guerra. Quiero decir, que cuando nos relata desde Alemania cómo el país tuvo que sumarse a esta guerra y sus ciudadanos alistarse forzosamente y sin remedio, los alemanes no entendían por qué comenzó, cómo habían llegado a encontrarse en esa posición y por supuesto, no sentían que el inicio de la guerra fuera culpa suya. Es capaz de darnos una visión neutra para los protagonistas del país y los razonamientos y motivaciones que arguyeron para impedirlo.  Pero cuando nos narra la historia de los ingleses o de los estadounidenses ocurre exactamente lo mismo. Ninguno quiere ir a la guerra pero al final se ven obligados. Es como si la Primera Guerra Mundial hubiera sido inevitable. 



El autor demuestra su habilidad con las letras al hacer que una novela de más de mil páginas parezca una de trescientas, cuyas hojas van pasando, volando, entre tus manos sin apenas darte cuenta. Su forma de narrar es directa, sencilla y amena y hace que conectes con los personajes de inmediato. La caída de los gigantes, como ya hemos dicho, tiene una gran elenco de personajes que están, además, muy bien perfilados y algunos de ellos poseen mucha personalidad.

Lady Maud, hermana de Lord Fitzherbert, es una chica rebelde y acomodada dado su parentesco con el Lord, que vive en Inglaterra y es una feminista empedernida. Lucha por la igualdad entre hombres y mujeres, por los derechos en el trabajo de las mujeres, por el derecho a voto de las féminas y, cómo no,  por aquellas más desfavorecidas a las que intenta dar una pequeña salida en su triste y amarga vida.

Ethel, hermana de Bill Williams, es la hija de un sindicalista que se convierte en ama de llaves de Lord Fitzherbert y luchará junto a lady Maud para lograr los derechos para los trabajadores y las mujeres. Ha heredado de su padre el don de la palabra, el saber atraer a las masas y llevarlas hacia el terreno que ella quiere y conseguir que la apoyen y la sigan. 

Es muy fácil entender a cualquiera de esos personajes, verse reflejado en ellos, luchando por su país y dándolo todo por sus familias. El autor ha conseguido con un lenguaje muy sencillo envolvernos en la historia que nos cuenta, sentir a cada personaje como si fuera uno mismo, percibir como dramas las desdichas y disfrutar de las ilusiones que tienen. Evidentemente hay algunos personajes que gustan más que otros. Decidir cuál, supongo, que depende de la persona que lee el libro y de las circunstancias por las que pasa en el momento en el que lo lee, de la personalidad del lector y de lo afín que se sienta con cada uno de los personajes y sus luchas internas. En mi caso, por ejemplo, me siento muy identificada con el alemán Walter von Ulrich y la galesa Ethel Williams.

En La caída de los gigantes, queda patente también la lucha de clases, el sentimiento de superioridad de la nobleza por el mero hecho de ser (más bien de haber nacido) nobles, así como la desfachatez de los empresarios como el señor Perceval Jones, director de la empresa minera Celtic Minerals en Aberowen. Es curioso cómo nos damos cuenta de que la Historia avanza despacio ya que muchas injusticias aún siguen vigentes a día de hoy.  Ken Follett también nos muestra el tiempo que se ha perdido en la guerra, el sufrimiento y la muerte de aquellas personas a las que los dirigentes de los diferentes países enviaron a morir sin saber muy bien la razón por la que luchaban, el sentimiento de honor tan estúpido que algunos profesan por no querer retirarse de la guerra y querer seguir en ella tan sólo por la necesidad de ganarla y salir victoriosos. Vemos cómo se sume a los pueblos en el hambre y la pobreza por esta estúpida e inútil guerra mundial, que siembra desdichas y horrores por doquier. Pero siempre se puede sacar algo bueno en momentos de crisis y, en este caso, es la superación de las personas, la reinvención de los trabajos, el avance y evolución de los países, la lucha por el amor y lo que uno desea y la alegría e ilusión cuando uno lo consigue.

Imagen sacada de:https://historia.nationalgeographic.com.es/

Por otra parte, Ken Follett nos muestra con detalle cómo es la época que se narra en La caída de los gigantes y que transcurre en este libro. Podemos hacernos una idea de cómo son las viviendas de los mineros, de los trabajadores, la vida de las personas sin techo, la forma de buscar el sustento para alimentar a sus hijos, cómo son sus residencias, los bailes, los vestidos y la vida diaria de la nobleza, cómo son sus viajes, sus comodidades, su activa vida social, en definitiva, la diferencia de preocupaciones entre nobleza y trabajadores. 

También ahonda en las relaciones personales y sentimentales haciéndonos ver lo difícil que era en esta época conocer a tu pareja y permanecer con ella a solas, sin una carabina que vigilase cada uno de los movimientos que se hacían (aunque por supuesto siempre hay pillos que saben cómo saltarse las reglas de vez en cuando). Se respira un ambiente distendido y  amigable en las reuniones sociales de la nobleza en las que se solía hablar, entre otras cosas, de política internacional y en las que por supuesto las mujeres eran relegadas a un segundo plano debiendo abandonar la sala en la que los hombres seguirían hablando de sus asuntos. 

Nos retrata una sociedad totalmente factible donde hay gente trabajadora, luchadora y buena. Una sociedad en la que no faltan personas vagas, sanguijuelas y aprovechadas, donde hay también tiranos en busca de poder que hacen sufrir a los demás sin miramientos, donde encontraremos gente desinteresada, ocupada solamente por sus propios problemas y asuntos, sin empatía hacia los demás, gente sencilla y noble, de andar por la calle, y personas con fuertes convicciones como el padre de Ethel, que lucha a muerte por lo que considera mejor para su familia. Me encanta la forma en la que Ken Follett plasma en un mitín cómo un político puede decir una cosa e inmediatamente después la contraria. Y es que hay ciertas cosas que no cambiarán nunca





Vemos la facilidad con la que podía morir la gente obrera, por ejemplo, en las minas, cómo los empresarios intentaban sacar provecho de sus trabajadores, maximizando el tiempo de trabajo, minimizando los sueldos y el gasto en medidas de seguridad. Es un libro que nos habla de desigualdades: económicas, políticas, sociales y culturales. Es por ello que se crearon sindicatos que luchaban a favor de los intereses de los trabajadores, intentando conseguir jornadas de 8 horas, botiquines de primeros auxilios en los centros de trabajo, mismo sueldo para hombres y mujeres que desempeñasen el mismo trabajo, etc. Podría seguir hablando del libro pero creo que es mejor que lo leáis si tenéis la ocasión.

En definitiva, La caída de los gigantes es un gran libro, que retrata a mi modo de parecer a la perfección este período, donde se hace una crítica social, ideológica y política. Aquellos a los que no les gusten los finales abiertos no tienen de qué preocuparse ya que Ken Follett se asegura de que la historia de estas cinco familias termine adecuadamente. De esta forma no es necesario leer el segundo tomo si no se desea. Aunque no es mi caso, pues el autor Ken Follett lo borda con este libro y ya estoy ansiosa por comenzar el segundo libro de la trilogía: El invierno del mundo.


"-La capacidad de escuchar a gente inteligente que no está de acuerdo contigo es un talento difícil de encontrar..."



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